Ya estamos en Sevilla

A las 0930 del lunes día 7 partíamos del puerto de Chipiona con destino a Sevilla. El objetivo era el llegar a la esclusa antes de las 2100 hora del funcionamiento de ésta. No obstante albergábamos la esperanza de colarnos con algún mercante que llegara lo antes posible, como así sucedió.



PRIMAVERA EN EL GUADALQUIVIR

Lo intentamos con el OPDR Canarias, pero por su gran tamaño no cabíamos con él. A los 15 minutos apareció un pequeño bulkcarrier, el Yvonne K y junto a éste y un yate a motor llamado Alameda III hicimos la deseada elevación. Eran las 1900, con lo que habíamos recortado un par de horitas que no está nada mal.



OPDR CANARIAS ENTRANDO EN LA ESCLUSA

La travesía por el Guadalquivir es una vedadera delicia. Paisajes, barquitos anguleros y camaroneros, aves y un sinfín de preciosos rincones. La llegada a la Puebla y Coria del Río, bellas poblaciones en la margen de poniente, hacían presagiar una impresionante llegada a Sevilla. Y así lo fue.



CON EL YVONNE K DENTRO DE LA ESCLUSA

Una vez pasada la esclusa, tuvimos que amarrarnos a un pantalán del puerto Marina Yachting Sevilla. Un viento de través de más de 30 nudos dificultaba en parte la maniobra, pero la resolvimos sin ningún problema. No le fue así al Alameda III, que después de un buen leñazo al pantalán y más de tres intentos, tuvo que abortar su intención de atracar y pasar la noche fondeado hasta la apertura del Puente de las Delicias a las 1000.



PUENTE DEL V CENTENARIO

Por cierto, eso de que en feria sólo abran una vez al día el puente, me parece una gran putada. O bien te obligan a pasar la noche en el Marina Yachting o bien te obliga a subir el río de noche. Teóricamente, tampoco se puede permanecer fondeado en el tramo que va desde la esclusa al citado puente. Todo ello por orden de la Autoridad Portuaria de Sevilla. Como casi siempre en nuestra querida España, facilitando las cosas al ciudadano.



PUENTE DE LAS DELICIAS

El martes día 8, estábamos a las 0940 horas merodeando por las inmediaciones del puente. Con puntualidad británica, este se abrió a las 10. Minutos antes se aproximó una neumática del Club Náutico de Sevilla para informarnos de que primero ayudarían al Alameda III y luego a nosotros. Y así se hizo. Mientras ayudaban a nuestro acompañante de la esclusa, nosotros nos dimos una vueltecita hasta el puente del Generalísimo (qué romántico me suena)y echar un vistazo a los megayates y a La Bella de Cadix. Volvimos hacia nuestro destino, y después de indicarnos de dónde teníamos que largar el "hierro" dimos atrás y atracamos sin novedad debajo justo del restaurante del Club Náutico de Sevilla. Magnífico lugar.



EL URUBAMBA EN EL CLUB NÁUTICO DE SEVILLA

Por la noche, feria desde las 2200 hasta las 0400 del día siguiente. Lo pasámos de fábula. Buenos amigos, buen jamón (por cierto, el prócer de la caseta es Juan Badía, de Jamones Badía), y buena manzanilla de Sanlúcar. Para finalizar, un cuadro flamenco de lujo. Bulerías y Seguiriyas de primera. ¡Aquí hay que morir!

Seguiremos informando. Un abrazo,


Posteado en

Hay que joderse...

Estimado anfitrión:

Otro relato en este sentido y no vuelvo a aparecer por tu página. Considero de mal gusto esta incitación a la envidia cochambrosa.

Que sea la última vez.

Juan Franco

Juan Franco | Lun, 04/14/2008 - 18:44